Amor apasionado versus amor estable

Aunque muchas veces quisiéramos que el amor apasionado dure para siempre, lo cierto es que este torbellino de emociones tiene fecha de caducidad para dar paso a uno mucho más maduro.

Amor apasionado versus amor estableBernardo Peña

Revisado y aprobado por el psicólogo. Bernardo Peña el 22 de marzo de 2021.

El amor apasionado es un amor loco, lleno de torrentes de emociones incontrolables. El amor estable, por su parte, es lo que conocemos como amor maduro. Más pausado, más tranquilo, más equilibrado. Por eso, en ocasiones las relaciones se derrumban cuando aparece el amor estable, ya que el apasionado tiene un tiempo limitado.

A continuación te ayudamos a reflexionar un poco más sobre estas dos etapas de la pareja para que puedas sacar tus propias conclusiones.

El amor apasionado tiene los días contados

Podemos identificar el amor apasionado como el que surge en la fase de enamoramiento. La fase en la que conocemos a la otra persona, en la que tenemos la necesidad de verla y pasar tiempo con ella.

Es en esta primera etapa de cualquier relación surgen las llamadas «mariposas en el estómago», fruto de esos nervios por conocer al otro. Sin embargo, a veces confundimos ese enamoramiento con lo que es el amor.

El cine, la publicidad, lo que nos cuentan, nos hace creer que el amor apasionado es verdadero. Un amor en el que la chispa se enciende siempre con poco esfuerzo, por sí sola. Sin embargo, esto no es real.

El amor apasionado no dura para siempre y, si lo asociamos a la fase de enamoramiento, su tiempo estimado abarca un período de entre 6 meses y un año.

La idea de vivir siempre con esos nervios en la superficie es inimaginable. Bueno, tan pronto como conocemos a nuestra pareja e incluso vivimos con ella, las cosas cambian inevitablemente.

No hay discusión posible. La relación de fuerza con las innovaciones que se introducen cambia, algo a lo que la gente tiene un gran temor.

Rutina y convivencia

La rutina, la reducción de los encuentros sexuales, la «acomodación», las discusiones, creer que la pareja tiene que saber lo que pensamos … Todo esto empieza a pasar factura, fruto de la convivencia, el tiempo y la creencia de que el amor tiene que mantener la llama siempre encendida sí mismo.

Sin hacer ningún esfuerzo, como al principio. De hecho, muchas parejas suelen decir: al principio todo era diferente, ojalá pudiéramos volver atrás.

Es imposible dar un paso atrás y no tengas miedo de lo que se avecina. El amor maduro, el amor estable, es un paso más después del amor apasionado.

Descubre: 3 falsos mitos sobre el «amor romántico» que debes conocer

Amor estable, amor real?

A diferencia del amor apasionado, el amor estable puede durar toda la vida. Es un amor que se construye día a día, con mimo, con cariño y atención por ambos lados.

Con estos ingredientes, el amor estable es más relajado, ya que los lazos que unen a la pareja son más fuertes. Sin embargo, este tipo de amor asusta a muchas personas porque lo asocian con la rutina, acomodarse, falta de pasión y de tiempo para estar juntos y, sobre todo, falta de ganas.

Esto no tiene por qué suceder. Es más, cuando una pareja está en este punto en el que su amor está maduro, saben que tiene que seguir conquistándose día a díaQue el deseo de estar con el otro no decaiga aunque el tiempo los limite a estar juntos y disfrutar de su intimidad.

Sin embargo, muchas parejas no logran atravesar este tipo de amor. Esto sucede porque es necesario que ambos miembros de la relación estén seguros de estar juntos. Para ello, se necesita madurez.

Leer: 3 lecciones para la vida sobre el amor

El amor no es lo que nos han dicho

Todas las parejas que han llegado a experimentar un amor estable se han dado cuenta de lo mismo. Hay muchas historias y mitos girando en torno a lo que es el amor y como son las relaciones de pareja.

La realidad es muy diferente. Quizás, esto derriba muchas de las expectativas que tenemos y que son un gran peso para llevar. Eso sí, para llegar al amor maduro, primero hay que enamorarse y atravesar esa etapa de euforia, de nervios a flor de piel y mariposas que nos vuelven locos.

Descubre: Las «emociones» del estómago

Sin embargo, lo importante viene después. Cuando todo esto se acaba, las mariposas vuelan y solo somos nosotros y la otra persona.

Es entonces cuando se abre un gran camino ante nosotros, miramos a nuestra pareja y respondemos la pregunta: ¿Es esta la persona con la que quiero seguir creciendo y compartiendo mi vida?

Te puede interesar …