Trabaja para vivir, no vivas para trabajar

Se dice que si tenemos un trabajo que nos gusta, nunca tenemos que trabajar. Obtenga más información sobre cómo el trabajo que realiza todos los días afecta su salud.

Trabaja para vivir, no vivas para trabajar

Muchas veces, se dice que deberíamos encontrar un trabajo que nos guste mucho, porque solo así, no tendríamos que trabajar ni un solo día.

Sabemos que algo así no es precisamente fácil, ya que, para poder vivir, a veces muchas personas se ven obligadas a tener que realizar trabajos que no se adapten a sus gustos o valores.

Sin embargo, este no debería ser el caso. Si tenemos que pasar gran parte de nuestra vida en un entorno que nos es hostil y viola nuestros principios, tarde o temprano acabará afectando nuestra salud emocional y, en consecuencia, también nuestra física. La vida es demasiado corta para tener el trabajo equivocado.

Por tanto, en la medida de lo posible, debemos poder realizar una actividad que, más o menos, se ajuste a nuestro talento y, sobre todo, a ese. satisfacción que uno encuentra haciendo algo que se siente útil, por lo que se siente bien. Te invitamos a reflexionar sobre ello.

Tiempo para trabajar y tiempo para vivir

Si usted sabe «La teoría de los tres ochos» Sabrás, sin duda, que lo ideal sería disponer de una jornada laboral de 8 horas que nos permitiera, a su vez, disponer de 8 horas de ocio y 8 horas para descansar o dormir.

También sabemos que esta proporción no siempre se cumple. Que están las horas extras y, por supuesto, el tiempo que perdemos en viajes o en esos días, partidos que a veces nos hacen perder valiosas horas.

Los expertos en psicología del trabajo suelen distinguir 3 tipos de perfiles a la hora de afrontar el trabajo y los contextos complejos que nos rodean. Serían los siguientes.

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1. Aquellos que odian su trabajo

En esta primera dimensión se encuentran aquellas personas que, por cualquier circunstancia, Han llegado a un punto en el que odian su trabajo.

Esto puede ocurrir cuando aparecen factores como la mala gestión que no valoran a los trabajadores y los “explotan”. Además, en ocasiones, determinados entornos donde la La competitividad o la presión de ciertos compañeros hacen que vayamos a trabajar con disgusto, estrés e incomodidad.

2. Quienes hacen su trabajo

En esta parte se encuentra, sin duda, la gran mayoría de la población. Trabajar es, después de todo, una necesidad y una obligación. Por lo tanto, intentamos hacer nuestro mejor esfuerzo.

Sin embargo, caemos en una cierta resignación donde nunca dejamos de soñar con tener una vida mejor o ganar la lotería. Sin existir un malestar incisivo y casi destructivo como en el caso anterior, en ocasiones, Debido a la rutina o incluso a la falta de alta motivación, las personas pierden su energía vital.

Poco a poco nos vamos hundiendo en la apatía y en una rutina tan sofocante. Allí El estrés y la ansiedad pueden aparecer porque no hay satisfacción personal.. Porque hay una disonancia interna.

Al final, el trabajo se convierte en una formalidad. No es algo que nos defina y nos haga sentir útiles u orgullosos de nosotros mismos.. Aunque existen muchas diferencias interindividuales, muchas personas pueden acabar sufriendo depresión por estas causas.

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3. Aquellos que aman lo que hacen

En este grupo se encuentran quienes han encontrado un propósito vital que los define e identifica. Para ellos trabajar no es una obligación sino su significado personal.

Con su trabajo no solo promueven su propia satisfacción sino que también mejoran la calidad de vida de los demás. Personas que trabajan en lo que aman. Han tenido, sobre todo, la suerte de encontrar un medio o contexto que valore sus habilidades, trabajan por vocación.

La palabra vocación viene del latín y significa “una llamada que viene de nuestro interior para poner nuestra voz en acción”. Esta dimensión es un aspecto que todos debemos descubrir y encontrar los medios para poder llevarlo a cabo.

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Los knowmads, los trabajadores del futuro

En esta sociedad cambiante y cada vez más compleja, ha surgido un nuevo perfil de trabajo que es tan interesante como útil. Se les conoce como knowmads y tienen las siguientes características:

  • El knowmad puede ser una persona joven o madura. Este sabe que Tienes habilidades que pueden ser útiles para otros y quieres transmitirlas.
  • Entiende que su trabajo debe ser su pasión, pero lo lleva a cabo de forma independiente, sin tener un estatus o dirección por encima de él.
  • Le gusta la gente y se «conecta» con ella, ya sea personalmente o mediante las nuevas tecnologías. En este entorno, suele ser ideal para desarrollar su trabajo.
  • Knowmad valora su libertad, transforma la información en conocimiento y es versátil. Aprende continuamente, está inquieto y no le teme al fracaso, porque también lo considera una forma de aprender.

Un enfoque interesante que nos enseña, sobre todo, a buscar nuevas oportunidades laborales. Debemos trabajar en un contexto complejo donde lo que se pretende es, sobre todo, trabajar para ser felices.

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