5 recomendaciones a la hora de tomar el sol

A continuación te detallamos lo que debes hacer a la hora de tomar el sol para conseguir un bronceado bonito pero saludable.

5 recomendaciones a la hora de tomar el sol

A la hora de tomar el sol, obtenemos vitamina D, que favorece el cuidado de la piel y del aparato óseo, como asegura este estudio realizado por el Centro Médico Universitario VU (Holanda). Por algo, las personas lucen más radiantes, con un aspecto más alegre, fresco y enérgico. Ante esto, muchos deciden optar por una piel bronceada. Sin embargo, Hay varias recomendaciones que hay que tener en cuenta para poder aprovechar el sol.

Detente un momento y reflexiona: ¿de verdad sabes tomar el sol correctamente? Si no está tan seguro, no se preocupe. Aquí repasaremos algunos aspectos. Para empezar, tienes que deshacerte de la idea de que solo debes tomar el sol durante el verano. Cualquier mes del año es un buen momento para recargar pilas. bajo los rayos del rey de las estrellas.

Recomendaciones a la hora de tomar el sol

1. Menos tiempo, más veces

Para empezar, si nos exponemos al sol durante mucho tiempo, corremos el riesgo de sufrir un golpe de calor. Este es un peligro que debemos evitar a toda costa, ya que El golpe de calor puede causar, según la Clínica Mayo:

  • Mareo
  • Vómitos
  • Convulsiones
  • Pérdida de consciencia
  • Caída de la presión arterial

Por este motivo, es muy importante tomar el sol durante cortos periodos de tiempo. Es decir, tener varias exposiciones pero de corta duración. Siempre debemos estar protegidos y elegir lugares donde tengamos una sombra cerca, especialmente si hay niños con nosotros. El tiempo recomendado es de 10 a 20 minutos en verano y de 1 hora y media en invierno.

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2. El mejor momento del día

Los médicos y dermatólogos aconsejan evitar las horas en las que el sol cae de forma perpendicular. En realidad, lo más saludable para nuestra piel es tomar el sol. antes de las 10 de la mañana o después de las 4 de la tarde. O, en otras palabras, no es recomendable hacerlo durante las horas del mediodía.

Un dato a tener en cuenta, que mucha gente desconoce, es que en días nublados el sol afecta de la misma forma que cuando no hay nubes. En realidad, la radiación ultravioleta los atraviesa. En concreto, el 90% de los rayos UVA nos llegan incluso cuando el día está nublado y pueden provocar quemaduras o, a largo plazo, cáncer de piel. Así se afirma en este estudio realizado por la Universidad de Texas.

3. El protector solar adecuado

De la misma manera que cuando conducimos es obligatorio el uso del cinturón de seguridad, al tomar el sol siempre debemos usar protector solar. Sin embargo, no podemos olvidarnos de proteger la cabeza y los ojos. Para ello, Utilizaremos, además de la crema, unas gafas de sol adecuadas y una gorra o sombrero.

Para empezar, debemos elegir la crema según nuestro tipo de piel y el grado de radiación a lo que nos exponemos. Esta forma de nutrir y proteger la piel es fundamental, aunque para muchas personas es un hábito pesado o molesto. De hecho, existen protectores solares que duran hasta cuatro baños de 20 minutos.

En las etiquetas de las cremas, el grado de protección solar SPF (Factor de protección solar) está bien marcado. Este número indica el tiempo que podemos tomar el sol sin riesgo de quemaduras. Por tanto, no debemos elegirlo al azar. Además, es recomendable tener al alcance lociones de diferentes factores para cada momento.

4. Sol alternativo con baño

Otro hábito que nuestro cuerpo agradecerá a la hora de tomar el sol es el de alternar las exposiciones al sol con baños. Agua de mar o piscina ayudar a hidratar nuestra piel y ayudarnos a bajar la temperatura corporal en poco tiempo. Además, al estar en movimiento también evitamos que el efecto sea tan intenso.

Por esta razón, Aconsejamos no pasar demasiado tiempo al sol sin ducharse o darse un chapuzón.. Además, puede ser una actividad divertida para practicar algún tipo de juego o deporte a la orilla del mar (remos, fútbol, ​​castillos de arena, etc.).

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5. Mantente hidratado

Para terminar, debemos destacar que es muy importante estar bien hidratados cuando vamos a tomar el sol. Debemos beber mucha agua en pequeños sorbos espaciados, ya que el sol produce una deshidratación progresiva en nuestro organismo. Para ello, lo más práctico es llevar un biberón con agua fresca, aunque no demasiado fría. También podemos alternarlo con jugos, limonada, entre otros.

Beber agua bajo el sol es el mejor remedio para evitar la insolación, la insolación y los mareos. Además, también es fundamental para prevenir el envejecimiento de la piel que sufren quienes están expuestos a demasiada luz solar. No lo olvide: tomar el sol con sentido común es un hábito saludable e inteligente.

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