Respétame

«Este chico exige respeto»,  «No se respeta a sí mismo»,  «Respétame !», «Me debes respeto porque soy un adulto»…

Tanto si eres tú como los adultos que te rodean (padres, profesores…) los que hablan de ello, ¡todos buscamos respeto!

Algunos de ustedes también habrán notado que uno de los temas de sus charlas entre amigos, era sobre el respeto.

Pero, ¿qué significa exactamente respetar a una persona, algo, una idea?

¿Qué es el respeto?

durante las discusiones sobre este tema, «respeto» significa: «no etiquetar, respetar las normas, quitarse los auriculares en clase, no desfigurar, educación, puntualidad, dar espacio a los mayores, respetarse a sí mismo, no ser malo, no insultar, obedecer a tus padres….». Más que el respeto, lo que parece importante es la falta de respeto.

El respeto es un concepto con el que se está muy familiarizado pero que sigue siendo bastante confuso, probablemente porque es complejo.

Respeto viene del latín respectus, que significa consideración. Respetar a alguien es prestar atención a lo que pueda sentir, tenerle consideración, aceptar sus diferencias, aunque dé miedo, aunque no te guste, aunque no estés de acuerdo con él o con sus ideas.

¿Qué significa respetarse a sí mismo, respetar las cosas, las ideas?

Respetarse a sí mismo significa no dañar su cuerpo, cuidarlo, no maltratarlo. También significa cuidar de uno mismo, teniendo en cuenta sus propios deseos, como ser capaz de decir no y proteger su espacio privado (por ejemplo, cuando no está preparado para hacer el amor).

Está relacionado con la autoestima, el valor que nos atribuimos a nosotros mismos. Respetarse a sí mismo también significa proteger su vida privada. Por ejemplo: negarse a publicar fotos suyas en Internet si no está de acuerdo, negar un rumor.

Derivado de respicere, que significa «mirar hacia atrás», el respeto se asocia a la idea de compromisos pasados: respetar una promesa, respetar un contrato o las reglas de un juego.

También se respetan los espacios colectivos, tanto materiales (parques, zonas de juego, patios, etc.) como relacionales (familia, amigos o, más generalmente, el individuo).

Respetar la naturaleza, el material escolar, una religión, un modo de vida, la intimidad de una persona, etc. …. se concibe a veces como «no intervenir, dejar en paz». Pero cuidado: el respeto no tiene nada que ver con la indiferencia. El respeto es también, y con razón, atreverse a intervenir, atreverse a actuar cuando vemos que la gente desacredita, socava estas cosas, estas ideas, estos conceptos, para participar y mantener el bienestar colectivo.

¿Qué sentido tiene el respeto? ¿Se puede aprender?

En efecto, cabe preguntarse qué sentido tiene ser respetuoso, prestar atención al otro. Tal vez sea simplemente porque queremos ser respetados a cambio. Esta reciprocidad es importante. Ser respetado es también existir a los ojos de los demás, tener un lugar. También nos permite evitar conflictos porque la otra persona no se siente ofendida, participar en el buen funcionamiento del grupo (familia, amigos, ciudadanos…).

El respeto no se puede enseñar realmente, lo transmite la familia, la escuela, las personas que nos rodean y se adquiere a través de las experiencias que tenemos a lo largo del día.

Vídeo recomendado por Respétame, sobre el respeto

Vídeo recomendado por Respétame, sobre el respeto, del canal:

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